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viernes, 4 de marzo de 2011

LAS MANOS VACIAS- Carixena

En el camino triste de soledad y ausencias alzamos hacia el cielo nuestras manos huerfanas de cariño, vacías de calor y arrebato. ¿Volverán a llenarse de luz y de armonía? o permanecerán eternamente llenas solo con el recuerdo.

jueves, 3 de marzo de 2011

LAS MANOS VACIAS. Yosune (Dibujo a lápiz)

ADIÓS, María Jesús (Carixena)

ADIOS, ¿Cómo se dice adiós?
¿Cómo se aprende a decir adiós?. Alguien a quien has querido se va, irremediablemente. No es un hasta pronto, nos vemos. Es un adiós terrible, definitivo e irrevocable, cargado de impotencia y rebeldía. Ese adiós involuntario y cruel que te arrebata lo que más quieres. Ese adiós que te parte el alma y te desgarra el corazón. Hay que decirle adiós a lo que pudo ser y no fue, adiós a años de pensamientos ocultos de anhelos escondidos, de esperanzas sin futuro. Adiós para siempre a la última quimera. Te quedas en tu soledad con las manos vacías y solo puedes llorar lágrimas de ausencia
¿Cómo pintar el dolor?, ¿Cómo explicarlo?. El dolor y la pena no se comunican se sienten, se expanden dentro de ti como una ola inmensa que se estrella contra los arrecifes de tu alma, la cubren y luego se retira, es entonces cuando  revienta contra ti de nuevo dejándote exangüe, mientras, otra nueva oleada se prepara para romper de nuevo sobre tu ánimo maltrecho. Así una y otra vez esa galerna de aflicción se repite irremediablemente hasta que solo el tiempo consigue atemperarla, entonces el dolor llega,  pero, como el mar sereno, lo hace más suavemente.

lunes, 21 de febrero de 2011

DULCE CAMINO DE PASIÓN GUARDADA Carixena

Después de la espera, se inicia el apasionado camino hacia la cima del amor y que, una vez alcanzada, colmará, tal vez, el anhelo tanto tiempo dilatado. Sin embargo aguardaremos siempre el momento sublime de la consecución del deseo.

miércoles, 16 de febrero de 2011

SONETO APASIONADO. John

                                              Soneto   (Apasionado)

 Tu sexo en mis pupilas reflejado
 el jadear, tu  pelo y tu saliva
que pueden dar al tiempo muerte y vida
vida al tenerte y muerte si alejados.

Un rosario de orgasmos  y sudores         
entrar sin  respirar , casi agotado
atisbando tus ojos ya cerrados
con unísonos ayes  y temblores.

Es no sentir edad, sentirse joven
en otro mundo, el de una fantasia
que entona la novena de Bethoven.

Hacerte así el amor yo aún pudiera
de flores blancas llenarte de alegria
al florecer de una nueva primavera.